En el desfile de calle Viamonte eligieron reina a Cenicienta. Con un discurso insigne, casi heróico, Alejandro Sabella dio el puntapié inicial en su ciclo. Belgrano, generosidad, pertenencia y otros tantos términos ignotos utilizó el nuevo DT para describir su cruzada al frente de la celeste y blanca. Creer o reventar.

Muchas de las incógnitas que suelen surgir tras la ascención de un nuevo director técnico en la selección nacional son fácilmente descifrables con una simple respuesta: es una
oferta única e irrechazable.
¿Cómo imaginar que un DT no sienta el irrefrenable deseo de aceptar bajo cualquier circunstancia ocupar el lugar de glorias del fútbol como Stábile, Minella, Sívori, Menotti o Bielsa? El que no haya aceptado, que arroje la primera piedra.
La cuestión sigue sin ser un error del puerco, sino de quien lo alimenta. Cuando aquellos que tienen el poder y el deber de tomar las decisiones lo hacen en función de golpes de efecto mediáticos y de perfectos artefactos promocionales, lejos dejan la gloria de los que verdaderamente jugaban por la camiseta.
Conferencia de prensa de Alejandro Sabella
"Por la camiseta"... me queda dando vueltas en la cabeza esa frase hecha y desecha por el fútbol de hoy que Sabella utilizó como leitmotiv para darse a conocer en sociedad ese tímido sábado por la mañana. Stop. Pensemos juntos. Aquellos gladiadores de antaño que se partían el alma y algo más con arbitrajes permisivos no habitaban el mismo mundo que los actuales. Hoy, el ambiente de tiburones capitalistas (y otra tonelada de cuestiones) convierte a los futbolistas en mercenarios, con el perdón de aquellos que se han ganado la vida honrosamente en campos de batalla. Los comentarios más habituales en los círculos íntimos de las promesas y estrellas deportivas rondan en contratos for export y divas fugaces. En todo caso, sería jugar por la camiseta de aquel que mejor pague. El "sentido de pertenencia" al que hizo referencia el nuevo DT nacional puede ya no contar entre las virtudes de los convocados.
Resulta difícil maridar "fútbol" y "camiseta" con un panorama tan desolador. Apelar al discurso nacionalista para describir un proceso de seleccionado suena a contentar a ingenuos con piedritas de colores. Déjà vu hasta los huesos. "Manuel Belgrano, dio todo por la patria, era rico y terminó pobre, dejó su sueldo en manos del ejército, dejó su sueldo para hacer escuelas y después de muchísimos años, algunas no se hicieron todavía" ,argumentó, herido de indignación, Pachorra.... yo también vi "Algo habrán hecho".
La cuestión está en dilucidar qué tiene de honestidad el discurso del ex técnico de Estudiantes, qué tiene de irónico, qué de sabio y además, qué tiene ingenuo.
audioanálisis
Alejandro Sabella como jugador fue el segundo del Beto Alonso y Bochini y como DT el ladero de Daniel Pasarella. Seguramente (y esto es para usted, malpensado) nada significa la proposición de Juan Sebastián Verón como manager del seleccionado.
Imágenes utilizadas
Román López Martin
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